Iglesia de San Pablo en Palencia

Una de las iglesias más emblemáticas de la capital palentina es la Iglesia de San Pablo, aledaña al convento dominico del mismo nombre.

El cuerpo de la iglesia fue construido entre los siglos XIV y XVI en estilo gótico tardío, su exterior es bastante austero y carente de ornamentos. La fachada principal fue levantada en el siglo XVIII y es de estilo neoclásico. En su parte superior se encuentra la espadaña que se divide en dos niveles. El inferior de tres ventanales que albergan las campanas y el superior con un ventanal ocupado por una imagen de la Virgen de Fátima.

Las tres campanas se encuentran en total desuso debido a la dificultad en el acceso a las mismas desde una remodelación en el tejado de la iglesia allá por los años 70. Sus yugos se encuentran muy deteriorados y el de la campana mayor que ocupa el centro de la espadaña es de fundición de hierro que no se adecua a un edificio histórico como este.

Por ello Campanas Quintana acuerda con la propiedad la restauración en forma y uso de las campanas, para lo cual son trasladadas a nuestros talleres de Saldaña, en la misma provincia de Palencia.

Siguiendo el procedimiento habitual, se miden, fotografían y catalogan las campanas a su llegada y como paso previo a toda actuación.

Campanas de San Pablo en Palencia

CAMPANA

DIÁMETRO (MM.)

ALTURA (MM.)

TIPO DE ASA

PESO KG.

1

1250

1040

895

2

805

720

7

3

640

570

7

Las dos campanas menores se hallan en mal estado, estando la una rota y la otra muy desgastada, y se procederá a la fundición de unas nuevas en acorde a la mayor, que se limpiará y restaurará. Estas campanas retiradas se entregan a los Padres Dominicos para que queden expuestas en su claustro.

Las tres se equipan con yugos nuevos de madera perfectamente contrapesados para el volteo automático a impulsos mediante motores.

Una vez terminada la restauración se procede a su instalación de nuevo en la espadaña, incluyendo los equipos de volteo y electromartillos para el repique litúrgico y horario. Toda la instalación se comanda con un reloj-programador electrónico que controla automáticamente los horarios de toque.